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lunes, 27 de septiembre de 2010

Paseos por Zaragoza: Valdespartera



¿Por qué acercarse hasta esta moderna "ecociudad"? Valdespartera tiene historia, como cada barrio de nuestra ciudad, aunque no tenga edificios que la recojan. Por aquí, además de las obras del tranvía y montones de solares que quién sabe si algún día serán edificados, podéis disfrutar de algo que no se aprecia en la mayoría del resto de la ciudad: el atardecer sobre el Moncayo. Es uno de los barrios más altos de Zaragoza, con lo que se divisa gran parte de la urbe... y mucho más allá. Aunque muchos no lo crean, podéis divisar las cumbres más orientales del Pirineo y saludar al gigante que duerme en Guara. Si soys "bicicleter@s", animaos a recorrer los senderos que discurren hasta Santa Bárbara (las ruinas que se aprecian en la foto, a la izquierda de la montaña reina de Zaragoza) y, aún más allá, por la aridez que le da nombre a este paraje.
Descubrid la forma en que Valdespartera intenta ser "ecológica": cada bloque de viviendas cuenta con paneles solares e invernaderos que aprobechan la energía. Además, el sistema de recogida de residuos, hidráulico, puede resultar cuirioso. ¿Os habéis parado a mirar los grafitis?

viernes, 30 de julio de 2010

Paseos por Zaragoza: a orillas del Ebro



De nuevo el agua es el hilo conductor de un recomendable paseo por nuestra ciudad. De lo mejor que nos trajo la Expo, es la recuperación de las orillas del Ebro como parque fluvial por el que pasear o ir en bici disfrutando de otra perspectiva de nuestra ciudad, como veis en la foto. No solo estaréis en contacto directo con la "naturaleza urbana", sino que podéis observar los distintos deportes que utilizan el río como base: piragüismo, pesca..., tomaros algo en una de las terracitas (carillas) o simplemente descansar en las gradas viendo los reflejos del atardecer en el agua. Desde los terrenos de la Expo hasta el puente de Piedra, el paseo caminando es fácil y ameno. Si preferís seguir en bici el anillo verde de Zaragoza, atreveos a continuar. Por la margen contraria a la de la foto, existe un camino que lleva hasta los galachos de la Alfranca, muy interesantes, al que también llega un "trenecito turístico".
¡Empecemos a conocer Zaragoza!

martes, 27 de julio de 2010

Paseos por Zaragoza: galachos de Juslibol





Galacho es una palabra aragonesa que se refiere a los meandros (curvas) del río abandonados. La erosión de la corriente en una orilla del meandro y el depósito de materiales en la otra, hace que estas curvas se vayan cerrando hasta formar lagos (galachos) separados del curso principal del río, pero comunicados con éste por filtraciones subterraneas de modo que siempre tienen el mismo nivel de agua (por aquello de los vasos comunicantes). Son zonas muy fériles, que suelen estar rodeadas de sotos (bosques de ribera) y tierras de cultivo y habitadas por decenas de especies: aves (algunas de ellas migran desde África, aunque el cambio climático está condicionando nuevas costumbres en este sentido), animales acuáticos...
En el caso de los galachos de Juslibol, además, encontramos un sobrecogedor contraste de paisajes. Todo el valle del Ebro, como sabréis, fue un mar cuya agua poco a poco desapareció mientras su sal se depositaba. Esto condiciona los desiertos que rodean Zaragoza, donde la salinidad de la tierra dificulta el nacimiento de la mayoría de especies vegetales y, por tanto, la vida en general. Así, estos galachos se convierten en una explosión de biodiversidad ya que en unos cuantos metros cuadrados pasamos de lagunas y bosques a la aridez y su rudeza.
Os ponemos como muestra unas poquitas fotos (en septiembre habrá una exposición de fotografías del lugar donde podréis haceros una idea mejor; os avisaremos) y os animamos a acudir uno de esos domingos que debemos permanecer en la ciudad. Existe un centro de interpretación hasta el que llega un trenecito que sale del barrio de Juslibol. Un consejo es que evitéis los meses estivales, ya que los mosquitos pueden quitaros las ganas de disfrutar de los senderos.

lunes, 5 de julio de 2010

Paseos por Zaragoza: rincones del canal

Este verano toca trabajar, así que no podré huir de la sofocante atmósfera que oprime Zaragoza entre el cielo vacío y la tierra gris y yerma. Pero estoy decidida a sacar algo bueno de cada situación, como alguien muy especial me enseñó, y creo que es una buena oportunidad para conocer nuestra ciudad. Cuando viajamos, solemos madrugar y caminar horas incansables descubriendo los rincones más bellos de villas lejanas; ¿por qué no buscarlos en nuestro entorno? Os presentamos dos de ellos, en el Canal (Imperial de Aragón), que a nosotros nos encantan y que poca gente conoce; ¡os agradecería que nos comentaseis más lugares relajantes donde desconectar del bullicio estos largos meses de verano!

En el Parque del Canal, junto a los depósitos de Casablanca, os maravillará el chorro de agua que surge de un estanque, artificial pero encantador, como si en Ginebra nos hallásemos. No siempre tiene la misma altura, pero el paseo por las orillas y pasarelas resulta refrescante. Si vais en bici, en dirección contraria al curso del río el camino es sencillo y sorprendente: laberintos de setos, atalayas, lagos... merece la pena llegar al menos hasta la zona de Plaza.

En la otra dirección, siguiendo a pie el curso del río, alcanzamos pronto las exclusas de Casablanca y, al lado, la Fuente de los Incrédulos, donde valorar el gran esfuerzo humano que cualquier obra suponía a finales del siglo XVIII, cuando llegaron a ese punto las aguas del Ebro discurriendo por el Canal que miles de hombres habían construido a pico y pala. Las exclusas hacían que los barcos pudiesen subir hacia el barrio de Torrero pese al desnivel y hoy en día es un rinconcito curioso de Zaragoza.

Estaremos atentos para comentaros qué fin de semana de septiembre se celebra la Bajada del Canal, otra actividad poco conocida fuera de Venecia-Torrero-La Paz que, aunque pasada habitualmente por agua, siempre resulta entretenida.